Para gustos, los colores

Por Juan Castromil ,

Después de los excesos de fin de año, el día 1 de enero es una fecha tradicionalmente dedicada al descanso y cuidado corporal. Tras volver a casa cuando empieza el concierto de Año Nuevo, lo suyo es dormir hasta las tantas, comer mucho y volver a dormir. Pero para aquellos que se mantengan despiertos, la cromoterapia es una excelente solución para combatir el estrés.

Tras el Simplicity Event de Philips, donde descubrí el amplio catálogo de soluciones de la marca holandesa, desde unos simples LEDs que cambian su color a voluntad, hasta un escaparate que se ilumina con el color de las prendas que expone, todo ello enfocado a estimular la percepción a través de los colores, su aplicación en la práctica la encontré el otro día en el aeropuerto de Frankfurt donde en los largos pasillos entre terminales, la luz cambiaba en color e intensidad siguiendo la música ambiente.

Esto sin duda tranquiliza el típico corretear por el aeropuerto, y yo me pregunto, ¿no podrían poner este tipo de relax subliminal en el control de seguridad, donde casi toda la gente se pone más de los nervios todavía, si cabe? Yo voto que sí, al menos que cuando te cacheen, estés relajado y disfrutes.

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  • Javier Guarana

    Estoy de acuerdo contigo, la música y los colores relajan, pero en otra ocasión, pues después de los días de fiesta con todo lo comido y bebido, sólo deseo el silencio absoluto y que nadie me nombre la comida ni los dulces

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