Los fundadores de WhatsApp odiaban tanto Facebook que perdieron 1.000 millones en su salida

Brian Acton y Jam Koum salieron de Facebook tras luchar contra Zuckerberg y sus intenciones de recopilar información de los usuarios de WhatsApp

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La historia de cómo los fundadores de WhatsApp salieron de Facebook, tras una de las compras más millonarias y sonadas de las últimas décadas, es cuanto menos digna de guión de David Fincher. Un artículo en The Wall Street Journal describe la última etapa de Brian Acton y Jan Koum, los fundadores de WhatsApp en su guerra contra la maquinaria de publicidad de Facebook.

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Hace ya cuatro años que Facebook compró WhatsApp por 19.000 millones de dólares. Esta compra ha sido la más grande de la historia de Facebook y una de las que se postulan como la más rentable, por lo menos a largo plazo. En los últimos meses y coincidiendo con la crisis de Cambridge Analytica, se han visto gestos y eventos que detallan el mal ambiente que había entre los fundadores, Mark Zuckerberg y Sheryl Sandberg, los dos directivos que dirigen Facebook.

El primero en salir de Facebook fue Brian Acton, que llegó a recomendar públicamente que la gente debería borrar su cuenta de Facebook.Este mensaje en Twitter sentó muy mal en la directiva de Facebook. Tras su salida de Facebook donó 50 millones de dólares a Signal, la app que desarrolla el cifrado de WhatsApp.

«Es la hora. #deletefacebook». Captura: @brianacton

Algunos ejecutivos se sorprendieron del mensaje de Acton. Recibió una llamada de Sandberg enfadada por publicar algo así y más tarde, cuando visitó la sede de Facebook, el anterior responsable de Messenger y ahora responsable de Blockchain, David Marcus, se enfrentó a él diciéndolo que aquello “fue de muy poca clase“.

Enfrentados por la publicidad

El mayor miedo de Brian Acton y Jan Koum era que WhatsApp se llenase de publicidad. WhatsApp se lanzó en 2009 como una forma más moderna y simple de poner dos personas en contacto usando mensajes de texto y por internet, no por SMS.

Acton y Koum odian la publicidad y califican los anuncios de “insultos a tu inteligencia”. Por eso WhatsApp costaba 99 céntimos al año, un precio simbólico que a duras penas permitía al servicio funcionar.

Con la compra de Facebook todo cambió. Se eliminó la suscripción anual (si es que en algún momento se te llegó a cobrar) y se empezó la integración con la enorme red social. Es evidente que Facebook quiere sacar partido económico de los millones de usuarios de WhatsApp, pero sus propuestas siempre fueron la de insertar publicidad, para ello deberían recopilar datos de los usuarios.

Brian Acton, co-fundador de WhatsApp. Foto: WhatsApp Inc.

Zuckerberg y Sandberg siempre ponen como ejemplo Instagram y cómo han logrado rentabilizar gracias a la publicidad, aunque para ello se requiere una enorme recopilación de información personal. Koum se crió en la Ucrania comunista de la URSS donde el espionaje a sus ciudadanos era normal. Por eso está en contra de la recopilación de datos personales y así se explica la rápida llegada del cifrado de extremo a extremo en WhatsApp.

Se comenta que todas las propuestas de Facebook eran rechazadas por los directivos de WhatsApp. Las concesiones que hacían recibían muchos peros y se implementaban con mucha lentitud.

Aunque Facebook los ha convertido en multimillonarios, Acton perdió unos 900 millones de dólares en su salida anticipada de la empresa. Koum perdió unos 400 millones al salir unos pocos días antes de la conferencia para desarrolladores de Facebook, en un claro mensaje a Zuckerberg.

“Bienvenidos a WhatsApp, ¡cállate!”

Foto: The Wall Street Journal

Las tensiones entre WhatsApp y Facebook no solo se centran en sus ejecutivos más visibles. La integración de equipos ha sido un caos. En cierta forma la gran diferencia que hay entre pensamientos de ambas empresas, también se reflejaba entre sus trabajadores.

El diario cuenta que el equipo de WhatsApp se mudó en enero de 2017 a las oficinas centrales de Facebook en Mountain View. Separados en un edificio a parte, muchos de los 200 trabajadores que tenía WhatsApp odiaban la cultura que existía en el campus de la red social. Es una pequeña ciudad con puestos de comida, cafés, restaurantes o tiendas para que los empleados no tengan que salir de allí.

Se llegaron a colgar carteles de WhatsApp que pedían a las personas que pasaban por sus oficinas que mantuviesen el nivel de ruido al mínimo. Los empleados de Facebook no tardaron en tener sus propios chistes internos, incluida la frase «Bienvenidos a Whatsapp, ¡cállate!».

También levantaron ampollas entre jefes porque los empleados de WhatsApp pedían un trato de favor respecto al resto de trabajadores, incluyendo mesas de oficina más grandes, sillas especiales o que por ejemplo las puertas de los baños llegasen al suelo.

Ahora con Kaum y Acton fuera del mapa, WhatsApp tiene un nuevo jefe: Chris Daniels. Este ejecutivo “de toda la vida” en Facebook será el responsable de abrir la mano y empezar a integrar formas de que Facebook gane dinero con sus 1.500 millones de usuarios.

+ Info | The Wall Street Journal

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Una respuesta a “Los fundadores de WhatsApp odiaban tanto Facebook que perdieron 1.000 millones en su salida”

  1. alejandro dice:

    Yo no me hubiera dejado comprar por el descerebrado de mark mi compañia es mia y sanseacabó la historia. si tanto le interesa que es la haga de cero sin copiar o será demandado millonariamente.

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