Control a man, ojalá existiese

Por Carolina Denia ,

Si hay algo que después de 3 décadas de existencia no he conseguido adivinar es cómo controlar a un hombre. Sé que se puede hacer, de hecho algunas de mis amigas lo hacen, pero yo soy incapaz. Por eso quizás me venga bien un cacharrillo tan chulo como el Control a man un mando a distancia para controlar a los hombres.

Sus instrucciones son tan básicas como el cerebro de los susodichos:

  1. Señala con el mando al sujeto en cuestión
  2. Pulsa el botón deseado en el mando
  3. Espera lo mejor…

Pero, ¿qué opciones se encuentran disponibles en el mando? Pues fundamentalmente desactivar el ego, hacer que se calle, parar los ronquidos, eructos y pedos (si hace todo esto, seguro que mi hombre no es). También puedes hacer que hable de compras, de zapatos y de sentimientos. Puedes hacer que te traiga flores, chocolate, que dé masajes, que proponga cosas, que escuche y diga la verdad (esto último no es posible ni con el mando). A mí lo que más me ha gustado es que tiene un botón para hacer que el hombre baje la tapa del water… qué gran alivio para todas nosotras. Podemos hacer que sean hombres multitarea y cojan las indirectas, además de aumentar nuestro número de orgasmos, para que todo este control se realice en un ambiente de total relax.

Ahora que lo pienso… no sé por qué me da la sensación de que ambos mandos han sido fabricados por… !!!hombres!!! Yo no quiero hablar de zapatos… yo quiero que me los regalen…

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2 respuestas a “Control a man, ojalá existiese”

  1. Jose A. Acosta dice:

    Carol, por cierto ya que viene al caso, ¿Tu no te has casado, o la menos convivido con alguno de mis congeneres?….

    Las mujeres tienen un terrible vicio,, y es el cambiarles el apellido a sus maridos, si estan casadas con Jose Gonzales le cambian el nombre a “Jose Dame…” o sino “Jose Traeme …” … pero lo triste es que uno es feliz con ese cambio de nomenclatura …

  2. Casarme todavía no… y lo de cambiar el apellido… pues que yo sepa no, pero todo es posible. Aunque mientras uno sea feliz, que más da cómo le llamen??? De hecho yo nunca he llamado a “mis chicos” por su nombre, excepto cuando me he enfadado. Busco siempre apelativos alternativos :-)

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