Citybug, el patinete eléctrico que pelea por un lugar en el transporte urbano

El patinete eléctrico es más seguro y sencillo de conducir que los hoverboards, pero también tiene puntos a mejorar

Por Juan Castromil ,

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Si hace un año empezábamos a ver los primeros hoverboards suicidas por la calle, no fue una casualidad. La fiebre de los vehículos unipersonales impulsados por un motor eléctrico es algo imparable. Y ahora llega la más reciente incorporación basada en un vehiculo que ironicamente es el más viejo de todos: el patinete. Así es como encontramos a Citybug, un patinete eléctrico que combina el diseño clásico (plegable) con un motor eléctrico que le proporciona el impulso autónomo para unos 20 kilómetros.

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El citybug ha pasado por el clipset lab tras el hoverboard y el monopatín eléctrico y ha destacado inmediatamente por dos cosas: es el más sencillo de conducir y el más pesado. El simple hecho de disponer de un manillar aporta seguridad y confianza a la hora de subirse a él, siendo además un elemento fundamental en su conducción. Porque el manillar integra el sistema Push&Pull (empujar/tirar) mediante el cual se controla la aceleración y el frenado de las ruedas. Este sistema es intuitivo ya que se acelera empujando el manillar y se frena tirando de él -también existe un pedal de freno adicional- lo cual es una gran idea.

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El motor eléctrico 36V/250W genera una velocidad entre 5 km/h y 18 km/h es alimentado por una batería que aguanta entre 15 y 20 kilómetros de forma autónoma. Hay que tener en cuenta que en cuesta arriba su empuje se reduce notablemente y no es recomendable forzarlo en estas situaciones. Al tratarse de un motor eléctrico su funcionamiento es muy silencioso, ya que además carece de ventilador.

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La mayor pega con diferencia que se puede encontrar en el Citybug es su peso -12,5 kilos- y la dificultad para transportarlo cuando no se rueda sobre él. Esto significa que puede ser un buen método de transporte para muchas situaciones, excepto aquellas donde sea necesario acarrear con él durante más de un minuto. También es cierto que lo 20 kilométros de autonomía no son una gran distancia, pero se puede ampliar si se empuja de vez en cuando con el pie.

El precio del Citybug es de 899 € lo cual lo sitúa por encima del resto de las opciones analizadas en clipset, pero a cambio cuenta con la curva de aprendizaje más rápida y sencilla.

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