web analytics

Microsoft tiene un grave problema con el Surface Phone

El Surface Phone representa el 'Kobayashi Maru' de Microsoft, un escenario de "victoria imposible" donde hay que elegir el menor de dos males

Por Juan Castromil ,

El próximo  2 de mayo Microsoft tendrá su momento ‘keynote’ en un evento de carácter educativo que ellos mismos se han encargado de boicotear eliminando cualquier posible anuncio de la nueva tableta Surface 5 o del hipotético Surface Phone.

El Surface Phone es el sobrenombre con el que se denomina la próxima generación de Windows Phone, tras el fiasco de la compra de Nokia y los Lumia. La clave del Surface Phone es, según el CEO de Microsoft Satya Nadella, que se trata de un smartphone “no de la forma que lo han definido los líderes actuales del mercado, sino con lo que podamos hacer de manera única en el teléfono móvil más avanzado”.

Microsoft asegura que Windows Phone seguirá vivo, pero tal vez no como piensas

Sin embargo, tras caer por debajo del 1% de cuota de mercado y no presentar ningún dispositivo nuevo desde 2015 con el Lumia 950, el Surface Phone se ha convertido en la última oportunidad de Microsoft en el mundo de la movilidad. Una última bala que hay qué disparar en el momento exacto y con mucha puntería. Algo complicado para una empresa desentrenada en el mundo del hardware.

Pero ¿cuál es la idea revolucionaria? Algunos especulan con que la línea salvadora sería convertirlo en un PC de bolsillo siguiendo la idea de Continuum (y que Samsung ha copiado con el Galaxy S8 y DeX). La duda es ¿alguien quiere eso? Puede que algunas empresas encuentren utilidad a unificar móvil y portátil, pero no está tan claro que un consumidor quede convencido con la idea.

La apuesta por Windows 10’s Universal Windows Platform es el gran reto que Microsoft tiene que convertir en realidad para no volver a fracasar por falta de una oferta de apps con las que arropar sus móviles. Actualmente las apps de Windows apenas ofrecen interés, son pocas y obsoletas, y su funcionamiento no es tan fluido como en Android o iOS. Sin apps no hay interés ni futuro, así que hace falta un cambio radical.

Por otro lado encontramos que su gran socio en esta aventura; Intel, parece haberse retirado de la carrera de los procesadores para móviles. Una jugada que obliga a Microsoft a replantearse las alianzas. Windows crece al ritmo de los PCs, pero es un ritmo decreciente. Sin la opción ‘mobile’, Windows está coja y condenada a su desaparición fagocitada por los móviles.

Resumiendo. Microsoft tiene que elegir entre dos malas soluciones. Si lanzan nuevos modelos de Windows Phone, la diferenciación parece cuestionable y el catálogo de apps competitivas debería recibir un impulso titánico. Es la apuesta más arriesgada y complicada -con una competencia fortísima- pero más lógica si no quieren perder relevancia en el sector.

Si no lanzan nuevos modelos, su influencia se diluirá en un mundo que ya está dominado por los móviles. Eso sí, aún sobrevivirían con sus propias apps tipo Office que están disponibles en Android e iOS. Abandonar el hardware, para sobrevivir con el software no parece tan mal idea… después de todo, siempre fue la base de la compañía.

A finales de 2017 o tal vez 2018 tendremos la respuesta, pro sea como sea Microsoft perderá algo.

Puedes seguirnos en Twitter, Facebook y en Instagram.

Compartir en: